En 1939, debido a los buenos resultados del Prototipo Verdeja en
Zaragoza, la Comisión aprobó la construcción de otro carro, pero con
sustanciales mejoras con respecto a su antecesor. El capitán Félix
Verdeja se trasladó a Bilbao, y luego definitivamente a Madrid. Recibió
todo el presupuesto y el material necesario para que pudiese diseñar y
construir un tanque ligero de grandes prestaciones.
El blindaje se aumentó a los 25 mm, con planchas de acero-hierro venidas
de Vizcaya. El motor era un Ford V-8 Modelo 48 de 85 caballos, que le
confería al carro una velocidad máxima de 44 Km/h. El armamento se
cambió por un cañón construido en nuestro país: un 45/44 Mod. I/39 de 45
mm, de la empresa España S.A. Las orugas prácticamente eran las mismas.
También se cambiaron las ópticas por unos anteojos TZF5a, y la torreta
era original y de forma más aerodinámica Se incluyeron otros detalles
menores, como el cambio de la disposición del motor. La tripulación
seguía compuesta por 3 personas.

El 20 de agosto de 1940, se terminó el primer prototipo y se realizaron
las pruebas pertinentes en Carabanchel: superación de zanjas, derribo de
muros... Para tener una demostración más visual y práctica, compitió
contra un T-26 en todas las pruebas. Mientras que el modelo soviético se
anotó 205 puntos, el Verdeja-1 consiguió aventajarlo con 243. No
obstante, se realizaron más modificaciones para mejorar ese resultado:
más blindaje, aumentar la capacidad interior... En noviembre de ese
mismo año, se repitieron las pruebas, y esta vez el Verdeja-1 ganó con
261,98 puntos.
La producción en masa parecía inevitable. Se ordenaron 1000 unidades en
lotes de 100. Sin embargo, la falta de fondos obligó a cancelar el
proyecto. Félix Verdeja no se dio por vencido, y en los años venideros
diseñó más ingenios mecánicos de mayor eficacia.
El principal inconveniente de este carro, aparentemente imbatible, era
su mediocre motor. Por ello, se ideó el montaje de motores Ford
Lincoln-Zephyr de 120 caballos para la producción en masa. Como ésta se
canceló, los motores nunca se instalaron. Como anécdota, podemos decir
que el prototipo del Verdeja-1 fue pintado en Carabanchel con tres tipos
de camuflaje: verde, tierra y arena.
En estos completos planos podemos ver las cuatro vistas del Verdeja-1,
así como un detalle a escala de las orugas, una pieza fundamental y
original dentro del diseño del carro.
Por último, en esta foto podemos observar el tamaño del Verdeja-1 con el
del T-26, para darnos una idea clara de la envergadura del tanque.
Artículo creado por Martillo